Capitulo 16

Cuando el lobo atrapó a su gato

 (NamMin)

Jimin se dejo guiar por su pareja hasta la pesada mesa de aspecto rústico. Sentándose en la silla que su pareja le ofreció se sintió como en casa. Namjoon se acomodo junto a él, se tomaron de las manos esperando lo que estaba por venir.

—¡Coman!— Fue la orden del alfa a los chicos— siempre es mejor discutir las cosas importantes cuando se tiene el estomago lleno.

Namjoon y Jimin se miraron, con una sonrisa decidieron hacerle caso al alfa. Estaban por el segundo plato cuando Namjoon decidió romper el silencio— ¿Nos podremos quedar?

Kim termino de tomarse el café, limpiándose con una servilleta, se tomo su tiempo para hablar— ¿Saben lo que están haciendo?

—No más que cuando secuestraste a mi madre, ya sabes, la vez que tu querido suegro te envió a la mierda por tan solo soñar con aparearte  con su hija— sonrió con aires de suficiencia el joven lobo al ver el ceño fruncido de su padre—. Fue una suerte que siempre hayas sabido luchar por lo qué amas. Sólo espero ser tan valiente como tú lo fuiste, padre.

El alfa bufo ofuscado —. Eso no es jugar limpio—, se quejo el hombre mayor ante las artimañas de su hijo— pero hay que admitir que tu pareja se ve lindo.

—No soy lindo—, le toco esta vez a Jimin arrugar la frente— mi forma animal es tan salvaje o más que la tuya. No soy un gato de compañía.

La carcajada del enorme alfa hizo que ambos chicos se miraran confundidos.

—Creo que ya ustedes tienen todo resuelto—, hablo el alfa apenas pudo terminar de reírse— por respeto al padre del chico voy a llamarlo por teléfono para informarle de la situación. El gato se queda con nosotros.

La joven pareja se abrazó, ya tenían la mitad de los problemas resueltos…

—Hijo mío, yo que tu no me reiría—, le guiño un ojo el viejo lobo— si piensas que todo es follar y comer, estas muy equivocado. Lo primero que tendrás que hacer después de hablar con el padre del gatito, será hacerle unos arreglos a la cabaña que esta junto al lago. Recuerda que pronto tendrán a su cachorro, así que más vale que te apures a mover el culo, por que cuando la cría nazca ya tendrás que tenerle arreglado el techo a la cabaña, y comprado una cunita.

Si el alfa pretendía hacer entrar en razón al par de cachorros enamorados, no tuvo mucho éxito, ya que los chicos se abrazaban y besaban con tal ternura, que supo que tendría que buscar el mismo los malditos clavos para ayudarle a su joven hijo.

El resto del día fue confuso para Jimin, la llamada de su suegro a su padre fue un cumulo de gritos y amenazas. Al parecer el padre de Jimin no se estaba creyendo en nada toda esa historia de pareja mixta y de cachorros en camino.

Namjoon estaba sentado a la mesa junto a su padre, escuchando como el Alfa de los gatos monteses hablaba de todo tipo de amenazas, una suerte que Jimin estuviera tomando una pequeña siesta después del desayuno, por insistencia de su suegro.

—¿Qué vamos a hacer? — Pregunto Namjoon sin poder disimular su preocupación.

El hombre mayor se tomo su tiempo para responder, mirando fijamente a su hijo, le respondió con otra pregunta — ¿Estás seguro de que tu pareja está preñada?

—Sí—, fue la categórica respuesta—. El huele diferente, tiene un aroma que lo envuelve a él, pero no es de él Jimin espera a mi cachorro, estoy seguro de eso, padre.

Kim asintió con un movimiento de cabeza—. Entonces no hay más de que hablar— se encogió de hombros restándole importancia a la situación— en menos de una semana será el concilio de manadas. Allí el Consejo de cambia-formas tomará la declaración de si tu pareja está esperando un cachorro, lo cual invalidará cualquier protesta de tu querido suegro acerca de que lo tenemos retenido contra su voluntad.

—¿Cómo crees que se lo tomará nuestra manada? — La duda le  estaba molestando a Namjoon—porque te juro que si lo miran de mala manera voy a arrancarle la piel al que se atreva…—La risa ronca del alfa dejo algo descolocado a Namjoon—¿Qué es lo gracioso?... Si se puede saber.

Una vez logró calmar las carcajadas, Kim decidió explicarse— creo que después de las muestras de furia que les has dado a la mayoría de los machos de la manada, dudo mucho que alguien se atreva a respirar cerca de tu compañero por miedo a que vallas y pates su culo hasta hacerlo salir por sus orejas.

Jimin estaba feliz, lo único que le preocupaba era la reacción de su padre, casi podía escuchar los gritos del hombre cuando se enterara de su fuga con el lobo. Tenía toda su fe puesta en que en cuanto se enterará de que estaba preñado se terminara de convencer de que los dioses le habían dado por pareja a un lobo. Dejándose llevar por un cómodo sueño, decidió obedecer la orden de su pareja y descansar, después de tantas emociones, tanto él como su bebé, necesitaban relajarse un poco.

Un beso en su frente lo hizo abrir los ojos, sonriendo se hizo el rogado abrazando su cabecera—¡Hola, amor!— saludo a Namjoon mientras se estiraba bajo las mantas. Amaba lo bien qué olía todo en ese lugar, todo olía a su pareja. Su felino interno estaba tan feliz que ahora solo se concentraban en el bienestar del cachorro que crecía en su vientre.

—¿Tienes hambre, amor? — lo tentó Namjoon, él era la razón que lo llevaría a levantarse cada mañana de su vida.

Jimin suspiro, estaba tan feliz que no sabía si su corazón podría resistirlo. Sentándose dejo que las lágrimas salieran de sus ojos sin tratar de detenerlas, ahora sabía que sus cambios de humor eran por el bebé, estaba decidido a disfrutar de todo, hasta de eso.

—¿Estás bien? — la voz preocupada del lobo hizo que más lágrimas salieran de la alegría del gatito—¿Estás enfermo? — Estaba por salir a pedir auxilio cuando un beso desesperado de su pequeña pareja hizo que por fin Namjoon se callara de una puta vez. Dejándose empujar sobre la cama, Jimin disfruto del calor del cuerpo de su hombre.

Unos golpes pesados en la puerta, hizo que la parejita calentona se separara. Gruñendo Namjoon espero a ver quién se atrevía a importunar—¡Pase!

La puerta se abrió, dando paso al alfa y la partera de la manada. La mujer era una dama rellenita de carnes, baja de estatura, su cara adornada con una sonrisa maternal que de inmediato le gusto a Jimin.

—¿Esta es la nueva madre? —pregunto dándole un guiño al radiante Namjoon.

El joven lobo se puso de pie, llenando los pulmones de aire inflo el pecho, sin poder disimular—. Sí—, respondió adornando su rostro juvenil con una sonrisa socarrona— él es mi pareja—. Hablo tomando de la mano a su pequeño gatito, que lo miraba embelesado.

Ante tanta miel, el alfa comenzó a sentirse empalagado— Si estos siguen así, las abejas van a llegar a hacer su panal en este cuarto— fingió un escalofrió al ver a su hijo mirando embobado a su pareja.

La vieja comadrona sonrió cariñosa, siempre era bueno para los cachorros en el vientre de la madre tener la protección de ambos padres.

—Ahora vallan a hacer sus cosas—, comenzó a retirar al abuelo y al padre de la criatura por venir— yo necesito revisar al gatito para ver cómo está el bebé.

—Yo quiero quedarme— trato de convencer Namjoon a la doctora.

—Puedes ser un lobo grande y fuerte— le dio un empujoncito al nervioso padre, dejándolo del otro lado de la puerta—, pero hay cosas que necesito hablar con Jimin, cosas que de seguro te pondrían demasiado majadero con el pobre chico—. Sin darle tiempo de protestar, cerró la puerta en la cara al alfa y de su hijo.

Jimin observo el intercambio entre la mujer mayor y los dos grandes hombres. De alguna manera se sentía cómodo con la doctora.

—Mi nombre es Ester— se presentó a sí misma la vieja loba mientras se dirigía a donde estaba Jimin—. Creo que es hora que veamos cómo ese pequeño cachorro está creciendo dentro tuyo— hablo la loba mientras se sentaba a la orilla de la cama—. Acuéstate y levanta la camiseta...

El joven felino obedeció de inmediato, recostándose sobre las mantas se desnudo el vientre. El semblante relajado de la doctor paso a uno de absoluta concentración.

—¿Lleva mucho tiempo haciendo esto? — pregunto el gatito observando el semblante preocupado de la doctora al ver su vientre.

La dama le sonrió —. Yo traje al mundo al padre de tu cría. Era un cachorro fuerte y de carácter tranquilo, pero bastante energético cuando quería salirse con la suya.

Las manos de la doctora apretaron el vientre plano del gatito, palpando con cuidado el lugar donde el cachorrito crecía dentro del padre gestante. —¿Ocurre algo malo? — Pregunto Jimin. Estaba comenzando a sentirse ansioso.

—Se ve bien, para ser el un felino tan joven, tu vientre le está dando una buena acogida a la cría—. Encogiéndose de hombros, agrego—sabes que los machos como tú son raros, milagros tan escasos y apreciados como los diamantes… El problema en esto es que debe tenerse mucho cuidado con tu embarazo.

— Dígame la verdad — no pudo evitar lloriquear Jimin— ¿Le pasa algo a mi bebé?

La mujer acaricio la mejilla del padre, tratando de tranquilizarlo— Quién me preocupa eres tú.

—¿Por qué? — Interrogo Jimin mientras veía lo que la doctorahacía con su vientre.

La doctora acomodo la camiseta de manera que el joven padre quedara cubierta—. Tu embarazo va bien, pero me preocupa que estés tan bajo de peso, las costillas se pueden ver claramente.

Jimin se sentó en la cama, recostando la espalda en las almohadas que Ester le colocó para que se sintiera más cómodo—. Es que yo no sabía que estaba esperando a un cachorro. Durante las mañanas tenía nauseas y la comida no me resultaba tentadora. Además de que mi estado de ánimo no era el mejor…

La doctora le sonrió comprensiva, ya estaba informada de los pormenores en la relación de la pareja mixta. En una manada era muy poco lo que se podía mantener oculto, había muchos comentarios, unos a favor y otros en contra.

—Ahora estas en casa— hablo Ester, dándole ánimos al padre — Namjoon es un buen chico. Él cuidará bien de ti y de tus crías, puedes estar seguro de eso. Tú de ahora en adelante tendrás que ocuparte de comer bien, descansar a sus horas, dar caminatas que hagan circular la sangre por tus venas, y sobre todo, dejar que te mimen.

El felino dentro de Jimin estaba complacido, la cría estaba bien y eso era todo lo que le importaba, eso y saber donde estaba metida su pareja.

La semana de Jimin paso en lo que dura un suspiro. Ahora entendía la insistencia de Ester de mantener al lobo puerta a fuera durante su revisión. Aún sin escuchar los pormenores, Namjoon insistía en tenerlo rodeado de algodones. A su suegro trato de morderlo dos veces cuando armo un escándalo cuando lo descubrió tratando de salir de la casa por la ventana. Estaba comenzando a hartarse de estar encerrado. Ahora que estaba junto a su pareja se sentía mucho mejor de ánimo, aunque sentía nauseas en la mañana y uno que otro mareo durante el día, por regla general no se encontraba como un enfermo terminal o algo parecido.

En la noche del viernes, se encontraba sentado a la mesa, cenando, cuando comenzó a notar un ambiente tenso en la casa. El alfa le lanzaba miradas interrogativas a su hijo, y este se encogía de hombros como respuesta.

—Más les vale que comiencen a hablar— les aconsejó el felino mientras lamia la cuchara con la que le dio el último bocado al delicioso pastel que una de las hembras de la manada le había enviado.

—Mañana iremos de viaje— anuncio Namjoon concentrando toda su atención en el vaso vacío junto a su plato.

—¿A dónde iremos? — pregunto Jimin. Odiaba que le dijeran las cosas a la mera hora.

El alfa decidió intervenir, no era muy bonito ver a su hijo tan preocupado— No quisimos inquietarte—, trato de explicarse Kim— tu padre no se tomo muy a bien la noticia de tu acoplamiento con mi hijo.

Jimin se dejo guiar por su pareja hasta la pesada mesa de aspecto rústico. Sentándose en la silla que su pareja le ofreció se sintió como en casa. Namjoon se acomodo junto a él, se tomaron de las manos esperando lo que estaba por venir.

—¡Coman!— Fue la orden del alfa a los chicos— siempre es mejor discutir las cosas importantes cuando se tiene el estomago lleno.

Namjoon y Jimin se miraron, con una sonrisa decidieron hacerle caso al alfa. Estaban por el segundo plato cuando Namjoon decidió romper el silencio— ¿Nos podremos quedar?

Kim termino de tomarse el café, limpiándose con una servilleta, se tomo su tiempo para hablar— ¿Saben lo que están haciendo?

—No más que cuando secuestraste a mi madre, ya sabes, la vez que tu querido suegro te envió a la mierda por tan solo soñar con aparearte  con su hija— sonrió con aires de suficiencia el joven lobo al ver el ceño fruncido de su padre—. Fue una suerte que siempre hayas sabido luchar por lo qué amas. Sólo espero ser tan valiente como tú lo fuiste, padre.

El alfa bufo ofuscado —. Eso no es jugar limpio—, se quejo el hombre mayor ante las artimañas de su hijo— pero hay que admitir que tu pareja se ve lindo.

—No soy lindo—, le toco esta vez a Jimin arrugar la frente— mi forma animal es tan salvaje o más que la tuya. No soy un gato de compañía.

La carcajada del enorme alfa hizo que ambos chicos se miraran confundidos.

—Creo que ya ustedes tienen todo resuelto—, hablo el alfa apenas pudo terminar de reírse— por respeto al padre del chico voy a llamarlo por teléfono para informarle de la situación. El gato se queda con nosotros.

La joven pareja se abrazó, ya tenían la mitad de los problemas resueltos…

—Hijo mío, yo que tu no me reiría—, le guiño un ojo el viejo lobo— si piensas que todo es follar y comer, estas muy equivocado. Lo primero que tendrás que hacer después de hablar con el padre del gatito, será hacerle unos arreglos a la cabaña que esta junto al lago. Recuerda que pronto tendrán a su cachorro, así que más vale que te apures a mover el culo, por que cuando la cría nazca ya tendrás que tenerle arreglado el techo a la cabaña, y comprado una cunita.

Si el alfa pretendía hacer entrar en razón al par de cachorros enamorados, no tuvo mucho éxito, ya que los chicos se abrazaban y besaban con tal ternura, que supo que tendría que buscar el mismo los malditos clavos para ayudarle a su joven hijo.

El resto del día fue confuso para Jimin, la llamada de su suegro a su padre fue un cumulo de gritos y amenazas. Al parecer el padre de Jimin no se estaba creyendo en nada toda esa historia de pareja mixta y de cachorros en camino.

Namjoon estaba sentado a la mesa junto a su padre, escuchando como el Alfa de los gatos monteses hablaba de todo tipo de amenazas, una suerte que Jimin estuviera tomando una pequeña siesta después del desayuno, por insistencia de su suegro.

—¿Qué vamos a hacer? — Pregunto Namjoon sin poder disimular su preocupación.

El hombre mayor se tomo su tiempo para responder, mirando fijamente a su hijo, le respondió con otra pregunta — ¿Estás seguro de que tu pareja está preñada?

—Sí—, fue la categórica respuesta—. El huele diferente, tiene un aroma que lo envuelve a él, pero no es de él Jimin espera a mi cachorro, estoy seguro de eso, padre.

Kim asintió con un movimiento de cabeza—. Entonces no hay más de que hablar— se encogió de hombros restándole importancia a la situación— en menos de una semana será el concilio de manadas. Allí el Consejo de cambia-formas tomará la declaración de si tu pareja está esperando un cachorro, lo cual invalidará cualquier protesta de tu querido suegro acerca de que lo tenemos retenido contra su voluntad.

—¿Cómo crees que se lo tomará nuestra manada? — La duda le  estaba molestando a Namjoon—porque te juro que si lo miran de mala manera voy a arrancarle la piel al que se atreva…—La risa ronca del alfa dejo algo descolocado a Namjoon—¿Qué es lo gracioso?... Si se puede saber.

Una vez logró calmar las carcajadas, Kim decidió explicarse— creo que después de las muestras de furia que les has dado a la mayoría de los machos de la manada, dudo mucho que alguien se atreva a respirar cerca de tu compañero por miedo a que vallas y pates su culo hasta hacerlo salir por sus orejas.

Jimin estaba feliz, lo único que le preocupaba era la reacción de su padre, casi podía escuchar los gritos del hombre cuando se enterara de su fuga con el lobo. Tenía toda su fe puesta en que en cuanto se enterará de que estaba preñado se terminara de convencer de que los dioses le habían dado por pareja a un lobo. Dejándose llevar por un cómodo sueño, decidió obedecer la orden de su pareja y descansar, después de tantas emociones, tanto él como su bebé, necesitaban relajarse un poco.

Un beso en su frente lo hizo abrir los ojos, sonriendo se hizo el rogado abrazando su cabecera—¡Hola, amor!— saludo a Namjoon mientras se estiraba bajo las mantas. Amaba lo bien qué olía todo en ese lugar, todo olía a su pareja. Su felino interno estaba tan feliz que ahora solo se concentraban en el bienestar del cachorro que crecía en su vientre.

—¿Tienes hambre, amor? — lo tentó Namjoon, él era la razón que lo llevaría a levantarse cada mañana de su vida.

Jimin suspiro, estaba tan feliz que no sabía si su corazón podría resistirlo. Sentándose dejo que las lágrimas salieran de sus ojos sin tratar de detenerlas, ahora sabía que sus cambios de humor eran por el bebé, estaba decidido a disfrutar de todo, hasta de eso.

—¿Estás bien? — la voz preocupada del lobo hizo que más lágrimas salieran de la alegría del gatito—¿Estás enfermo? — Estaba por salir a pedir auxilio cuando un beso desesperado de su pequeña pareja hizo que por fin Namjoon se callara de una puta vez. Dejándose empujar sobre la cama, Jimin disfruto del calor del cuerpo de su hombre.

Unos golpes pesados en la puerta, hizo que la parejita calentona se separara. Gruñendo Namjoon espero a ver quién se atrevía a importunar—¡Pase!

La puerta se abrió, dando paso al alfa y la partera de la manada. La mujer era una dama rellenita de carnes, baja de estatura, su cara adornada con una sonrisa maternal que de inmediato le gusto a Jimin.

—¿Esta es la nueva madre? —pregunto dándole un guiño al radiante Namjoon.

El joven lobo se puso de pie, llenando los pulmones de aire inflo el pecho, sin poder disimular—. Sí—, respondió adornando su rostro juvenil con una sonrisa socarrona— él es mi pareja—. Hablo tomando de la mano a su pequeño gatito, que lo miraba embelesado.

Ante tanta miel, el alfa comenzó a sentirse empalagado— Si estos siguen así, las abejas van a llegar a hacer su panal en este cuarto— fingió un escalofrió al ver a su hijo mirando embobado a su pareja.

La vieja comadrona sonrió cariñosa, siempre era bueno para los cachorros en el vientre de la madre tener la protección de ambos padres.

—Ahora vallan a hacer sus cosas—, comenzó a retirar al abuelo y al padre de la criatura por venir— yo necesito revisar al gatito para ver cómo está el bebé.

—Yo quiero quedarme— trato de convencer Namjoon a la doctora.

—Puedes ser un lobo grande y fuerte— le dio un empujoncito al nervioso padre, dejándolo del otro lado de la puerta—, pero hay cosas que necesito hablar con Jimin, cosas que de seguro te pondrían demasiado majadero con el pobre chico—. Sin darle tiempo de protestar, cerró la puerta en la cara al alfa y de su hijo.

Jimin observo el intercambio entre la mujer mayor y los dos grandes hombres. De alguna manera se sentía cómodo con la doctora.

—Mi nombre es Ester— se presentó a sí misma la vieja loba mientras se dirigía a donde estaba Jimin—. Creo que es hora que veamos cómo ese pequeño cachorro está creciendo dentro tuyo— hablo la loba mientras se sentaba a la orilla de la cama—. Acuéstate y levanta la camiseta...

El joven felino obedeció de inmediato, recostándose sobre las mantas se desnudo el vientre. El semblante relajado de la doctor paso a uno de absoluta concentración.

—¿Lleva mucho tiempo haciendo esto? — pregunto el gatito observando el semblante preocupado de la doctora al ver su vientre.

La dama le sonrió —. Yo traje al mundo al padre de tu cría. Era un cachorro fuerte y de carácter tranquilo, pero bastante energético cuando quería salirse con la suya.

Las manos de la doctora apretaron el vientre plano del gatito, palpando con cuidado el lugar donde el cachorrito crecía dentro del padre gestante. —¿Ocurre algo malo? — Pregunto Jimin. Estaba comenzando a sentirse ansioso.

—Se ve bien, para ser el un felino tan joven, tu vientre le está dando una buena acogida a la cría—. Encogiéndose de hombros, agrego—sabes que los machos como tú son raros, milagros tan escasos y apreciados como los diamantes… El problema en esto es que debe tenerse mucho cuidado con tu embarazo.

— Dígame la verdad — no pudo evitar lloriquear Jimin— ¿Le pasa algo a mi bebé?

La mujer acaricio la mejilla del padre, tratando de tranquilizarlo— Quién me preocupa eres tú.

—¿Por qué? — Interrogo Jimin mientras veía lo que la doctorahacía con su vientre.

La doctora acomodo la camiseta de manera que el joven padre quedara cubierta—. Tu embarazo va bien, pero me preocupa que estés tan bajo de peso, las costillas se pueden ver claramente.

Jimin se sentó en la cama, recostando la espalda en las almohadas que Ester le colocó para que se sintiera más cómodo—. Es que yo no sabía que estaba esperando a un cachorro. Durante las mañanas tenía nauseas y la comida no me resultaba tentadora. Además de que mi estado de ánimo no era el mejor…

La doctora le sonrió comprensiva, ya estaba informada de los pormenores en la relación de la pareja mixta. En una manada era muy poco lo que se podía mantener oculto, había muchos comentarios, unos a favor y otros en contra.

—Ahora estas en casa— hablo Ester, dándole ánimos al padre — Namjoon es un buen chico. Él cuidará bien de ti y de tus crías, puedes estar seguro de eso. Tú de ahora en adelante tendrás que ocuparte de comer bien, descansar a sus horas, dar caminatas que hagan circular la sangre por tus venas, y sobre todo, dejar que te mimen.

El felino dentro de Jimin estaba complacido, la cría estaba bien y eso era todo lo que le importaba, eso y saber donde estaba metida su pareja.

La semana de Jimin paso en lo que dura un suspiro. Ahora entendía la insistencia de Ester de mantener al lobo puerta a fuera durante su revisión. Aún sin escuchar los pormenores, Namjoon insistía en tenerlo rodeado de algodones. A su suegro trato de morderlo dos veces cuando armo un escándalo cuando lo descubrió tratando de salir de la casa por la ventana. Estaba comenzando a hartarse de estar encerrado. Ahora que estaba junto a su pareja se sentía mucho mejor de ánimo, aunque sentía nauseas en la mañana y uno que otro mareo durante el día, por regla general no se encontraba como un enfermo terminal o algo parecido.

En la noche del viernes, se encontraba sentado a la mesa, cenando, cuando comenzó a notar un ambiente tenso en la casa. El alfa le lanzaba miradas interrogativas a su hijo, y este se encogía de hombros como respuesta.

—Más les vale que comiencen a hablar— les aconsejó el felino mientras lamia la cuchara con la que le dio el último bocado al delicioso pastel que una de las hembras de la manada le había enviado.

—Mañana iremos de viaje— anuncio Namjoon concentrando toda su atención en el vaso vacío junto a su plato.

—¿A dónde iremos? — pregunto Jimin. Odiaba que le dijeran las cosas a la mera hora.

El alfa decidió intervenir, no era muy bonito ver a su hijo tan preocupado— No quisimos inquietarte—, trato de explicarse Kim— tu padre no se tomo muy a bien la noticia de tu acoplamiento con mi hijo.

Cuando el lobo atrapó a su gato

(NamMin)

Jimin miró uno y a otro, buscando alguna pista acerca de qué demonios estaban hablando esos dos— Era de suponerse que ha papá no le gustara, de seguro ese tigre chismoso le lleno el buche de piedritas.

—Es peor que eso— se decidió a hablar Namjoon. Tomando de la mano a su amor, la apretó entre las suyas—. Tu padre nos denuncio ante el Consejo de Cambia-Formas... Mañana debemos llevarte para que atestigües que estas esperando a mi cachorro y qué estas acoplado conmigo por tu propia voluntad... De negarnos, vendrán por ti a la fuerza.

—¡No! — grito Jimin, poniéndose de pie tan rápido que hizo que la pesada silla se estrellara contra el piso—¡Prometiste que no dejarías que nos separaran! — le reclamo a su pareja—ahora me dejaras solo otra vez.

Cuando estaba por salir corriendo del comedor, los brazos protectores de Namjoon lo rodearon por los hombros, atrayendo el cuerpo tembloroso del chico contra el suyo—No te abandonaré, aunque tenga que pasar sobre el consejo, yo te conservaré.

La mirada decidida del lobo tranquilizó en algo a Jimin— ¿Y si ellos deciden que debo regresar con mi papá?

El alfa se puso de pie, rodeando la mesa llego hasta donde su yerno— Por ahora trataremos de arreglar esto a la buena, el hecho de que estés preñado prueba que son pareja y eso es algo contra lo que nadie puede luchar.

—¿Pero si aún así ellos…?— le dirigió una mirada suplicante a su suegro.

Jimin miró uno y a otro, buscando alguna pista acerca de qué demonios estaban hablando esos dos— Era de suponerse que ha papá no le gustara, de seguro ese tigre chismoso le lleno el buche de piedritas.

—Es peor que eso— se decidió a hablar Namjoon. Tomando de la mano a su amor, la apretó entre las suyas—. Tu padre nos denuncio ante el Consejo de Cambia-Formas... Mañana debemos llevarte para que atestigües que estas esperando a mi cachorro y qué estas acoplado conmigo por tu propia voluntad... De negarnos, vendrán por ti a la fuerza.

—¡No! — grito Jimin, poniéndose de pie tan rápido que hizo que la pesada silla se estrellara contra el piso—¡Prometiste que no dejarías que nos separaran! — le reclamo a su pareja—ahora me dejaras solo otra vez.

Cuando estaba por salir corriendo del comedor, los brazos protectores de Namjoon lo rodearon por los hombros, atrayendo el cuerpo tembloroso del chico contra el suyo—No te abandonaré, aunque tenga que pasar sobre el consejo, yo te conservaré.

La mirada decidida del lobo tranquilizó en algo a Jimin— ¿Y si ellos deciden que debo regresar con mi papá?

El alfa se puso de pie, rodeando la mesa llego hasta donde su yerno— Por ahora trataremos de arreglar esto a la buena, el hecho de que estés preñado prueba que son pareja y eso es algo contra lo que nadie puede luchar.

—¿Pero si aún así ellos…?— le dirigió una mirada suplicante a su suegro.


Jimin se dejo guiar por su pareja hasta la pesada mesa de aspecto rústico. Sentándose en la silla que su pareja le ofreció se sintió como en casa. Namjoon se acomodo junto a él, se tomaron de las manos esperando lo que estaba por venir.

—¡Coman!— Fue la orden del alfa a los chicos— siempre es mejor discutir las cosas importantes cuando se tiene el estomago lleno.

Namjoon y Jimin se miraron, con una sonrisa decidieron hacerle caso al alfa. Estaban por el segundo plato cuando Namjoon decidió romper el silencio— ¿Nos podremos quedar?

Kim termino de tomarse el café, limpiándose con una servilleta, se tomo su tiempo para hablar— ¿Saben lo que están haciendo?

—No más que cuando secuestraste a mi madre, ya sabes, la vez que tu querido suegro te envió a la mierda por tan solo soñar con aparearte  con su hija— sonrió con aires de suficiencia el joven lobo al ver el ceño fruncido de su padre—. Fue una suerte que siempre hayas sabido luchar por lo qué amas. Sólo espero ser tan valiente como tú lo fuiste, padre.

El alfa bufo ofuscado —. Eso no es jugar limpio—, se quejo el hombre mayor ante las artimañas de su hijo— pero hay que admitir que tu pareja se ve lindo.

—No soy lindo—, le toco esta vez a Jimin arrugar la frente— mi forma animal es tan salvaje o más que la tuya. No soy un gato de compañía.

La carcajada del enorme alfa hizo que ambos chicos se miraran confundidos.

—Creo que ya ustedes tienen todo resuelto—, hablo el alfa apenas pudo terminar de reírse— por respeto al padre del chico voy a llamarlo por teléfono para informarle de la situación. El gato se queda con nosotros.

La joven pareja se abrazó, ya tenían la mitad de los problemas resueltos…

—Hijo mío, yo que tu no me reiría—, le guiño un ojo el viejo lobo— si piensas que todo es follar y comer, estas muy equivocado. Lo primero que tendrás que hacer después de hablar con el padre del gatito, será hacerle unos arreglos a la cabaña que esta junto al lago. Recuerda que pronto tendrán a su cachorro, así que más vale que te apures a mover el culo, por que cuando la cría nazca ya tendrás que tenerle arreglado el techo a la cabaña, y comprado una cunita.

Si el alfa pretendía hacer entrar en razón al par de cachorros enamorados, no tuvo mucho éxito, ya que los chicos se abrazaban y besaban con tal ternura, que supo que tendría que buscar el mismo los malditos clavos para ayudarle a su joven hijo.

El resto del día fue confuso para Jimin, la llamada de su suegro a su padre fue un cumulo de gritos y amenazas. Al parecer el padre de Jimin no se estaba creyendo en nada toda esa historia de pareja mixta y de cachorros en camino.

Namjoon estaba sentado a la mesa junto a su padre, escuchando como el Alfa de los gatos monteses hablaba de todo tipo de amenazas, una suerte que Jimin estuviera tomando una pequeña siesta después del desayuno, por insistencia de su suegro.

—¿Qué vamos a hacer? — Pregunto Namjoon sin poder disimular su preocupación.

El hombre mayor se tomo su tiempo para responder, mirando fijamente a su hijo, le respondió con otra pregunta — ¿Estás seguro de que tu pareja está preñada?

—Sí—, fue la categórica respuesta—. El huele diferente, tiene un aroma que lo envuelve a él, pero no es de él Jimin espera a mi cachorro, estoy seguro de eso, padre.

Kim asintió con un movimiento de cabeza—. Entonces no hay más de que hablar— se encogió de hombros restándole importancia a la situación— en menos de una semana será el concilio de manadas. Allí el Consejo de cambia-formas tomará la declaración de si tu pareja está esperando un cachorro, lo cual invalidará cualquier protesta de tu querido suegro acerca de que lo tenemos retenido contra su voluntad.

—¿Cómo crees que se lo tomará nuestra manada? — La duda le  estaba molestando a Namjoon—porque te juro que si lo miran de mala manera voy a arrancarle la piel al que se atreva…—La risa ronca del alfa dejo algo descolocado a Namjoon—¿Qué es lo gracioso?... Si se puede saber.

Una vez logró calmar las carcajadas, Kim decidió explicarse— creo que después de las muestras de furia que les has dado a la mayoría de los machos de la manada, dudo mucho que alguien se atreva a respirar cerca de tu compañero por miedo a que vallas y pates su culo hasta hacerlo salir por sus orejas.

Jimin estaba feliz, lo único que le preocupaba era la reacción de su padre, casi podía escuchar los gritos del hombre cuando se enterara de su fuga con el lobo. Tenía toda su fe puesta en que en cuanto se enterará de que estaba preñado se terminara de convencer de que los dioses le habían dado por pareja a un lobo. Dejándose llevar por un cómodo sueño, decidió obedecer la orden de su pareja y descansar, después de tantas emociones, tanto él como su bebé, necesitaban relajarse un poco.

Un beso en su frente lo hizo abrir los ojos, sonriendo se hizo el rogado abrazando su cabecera—¡Hola, amor!— saludo a Namjoon mientras se estiraba bajo las mantas. Amaba lo bien qué olía todo en ese lugar, todo olía a su pareja. Su felino interno estaba tan feliz que ahora solo se concentraban en el bienestar del cachorro que crecía en su vientre.

—¿Tienes hambre, amor? — lo tentó Namjoon, él era la razón que lo llevaría a levantarse cada mañana de su vida.

Jimin suspiro, estaba tan feliz que no sabía si su corazón podría resistirlo. Sentándose dejo que las lágrimas salieran de sus ojos sin tratar de detenerlas, ahora sabía que sus cambios de humor eran por el bebé, estaba decidido a disfrutar de todo, hasta de eso.

—¿Estás bien? — la voz preocupada del lobo hizo que más lágrimas salieran de la alegría del gatito—¿Estás enfermo? — Estaba por salir a pedir auxilio cuando un beso desesperado de su pequeña pareja hizo que por fin Namjoon se callara de una puta vez. Dejándose empujar sobre la cama, Jimin disfruto del calor del cuerpo de su hombre.

Unos golpes pesados en la puerta, hizo que la parejita calentona se separara. Gruñendo Namjoon espero a ver quién se atrevía a importunar—¡Pase!

La puerta se abrió, dando paso al alfa y la partera de la manada. La mujer era una dama rellenita de carnes, baja de estatura, su cara adornada con una sonrisa maternal que de inmediato le gusto a Jimin.

—¿Esta es la nueva madre? —pregunto dándole un guiño al radiante Namjoon.

El joven lobo se puso de pie, llenando los pulmones de aire inflo el pecho, sin poder disimular—. Sí—, respondió adornando su rostro juvenil con una sonrisa socarrona— él es mi pareja—. Hablo tomando de la mano a su pequeño gatito, que lo miraba embelesado.

Ante tanta miel, el alfa comenzó a sentirse empalagado— Si estos siguen así, las abejas van a llegar a hacer su panal en este cuarto— fingió un escalofrió al ver a su hijo mirando embobado a su pareja.

La vieja comadrona sonrió cariñosa, siempre era bueno para los cachorros en el vientre de la madre tener la protección de ambos padres.

—Ahora vallan a hacer sus cosas—, comenzó a retirar al abuelo y al padre de la criatura por venir— yo necesito revisar al gatito para ver cómo está el bebé.

—Yo quiero quedarme— trato de convencer Namjoon a la doctora.

—Puedes ser un lobo grande y fuerte— le dio un empujoncito al nervioso padre, dejándolo del otro lado de la puerta—, pero hay cosas que necesito hablar con Jimin, cosas que de seguro te pondrían demasiado majadero con el pobre chico—. Sin darle tiempo de protestar, cerró la puerta en la cara al alfa y de su hijo.

Jimin observo el intercambio entre la mujer mayor y los dos grandes hombres. De alguna manera se sentía cómodo con la doctora.

—Mi nombre es Ester— se presentó a sí misma la vieja loba mientras se dirigía a donde estaba Jimin—. Creo que es hora que veamos cómo ese pequeño cachorro está creciendo dentro tuyo— hablo la loba mientras se sentaba a la orilla de la cama—. Acuéstate y levanta la camiseta...

El joven felino obedeció de inmediato, recostándose sobre las mantas se desnudo el vientre. El semblante relajado de la doctor paso a uno de absoluta concentración.

—¿Lleva mucho tiempo haciendo esto? — pregunto el gatito observando el semblante preocupado de la doctora al ver su vientre.

La dama le sonrió —. Yo traje al mundo al padre de tu cría. Era un cachorro fuerte y de carácter tranquilo, pero bastante energético cuando quería salirse con la suya.

Las manos de la doctora apretaron el vientre plano del gatito, palpando con cuidado el lugar donde el cachorrito crecía dentro del padre gestante. —¿Ocurre algo malo? — Pregunto Jimin. Estaba comenzando a sentirse ansioso.

—Se ve bien, para ser el un felino tan joven, tu vientre le está dando una buena acogida a la cría—. Encogiéndose de hombros, agrego—sabes que los machos como tú son raros, milagros tan escasos y apreciados como los diamantes… El problema en esto es que debe tenerse mucho cuidado con tu embarazo.

— Dígame la verdad — no pudo evitar lloriquear Jimin— ¿Le pasa algo a mi bebé?

La mujer acaricio la mejilla del padre, tratando de tranquilizarlo— Quién me preocupa eres tú.

—¿Por qué? — Interrogo Jimin mientras veía lo que la doctorahacía con su vientre.

La doctora acomodo la camiseta de manera que el joven padre quedara cubierta—. Tu embarazo va bien, pero me preocupa que estés tan bajo de peso, las costillas se pueden ver claramente.

Jimin se sentó en la cama, recostando la espalda en las almohadas que Ester le colocó para que se sintiera más cómodo—. Es que yo no sabía que estaba esperando a un cachorro. Durante las mañanas tenía nauseas y la comida no me resultaba tentadora. Además de que mi estado de ánimo no era el mejor…

La doctora le sonrió comprensiva, ya estaba informada de los pormenores en la relación de la pareja mixta. En una manada era muy poco lo que se podía mantener oculto, había muchos comentarios, unos a favor y otros en contra.

—Ahora estas en casa— hablo Ester, dándole ánimos al padre — Namjoon es un buen chico. Él cuidará bien de ti y de tus crías, puedes estar seguro de eso. Tú de ahora en adelante tendrás que ocuparte de comer bien, descansar a sus horas, dar caminatas que hagan circular la sangre por tus venas, y sobre todo, dejar que te mimen.

El felino dentro de Jimin estaba complacido, la cría estaba bien y eso era todo lo que le importaba, eso y saber donde estaba metida su pareja.

La semana de Jimin paso en lo que dura un suspiro. Ahora entendía la insistencia de Ester de mantener al lobo puerta a fuera durante su revisión. Aún sin escuchar los pormenores, Namjoon insistía en tenerlo rodeado de algodones. A su suegro trato de morderlo dos veces cuando armo un escándalo cuando lo descubrió tratando de salir de la casa por la ventana. Estaba comenzando a hartarse de estar encerrado. Ahora que estaba junto a su pareja se sentía mucho mejor de ánimo, aunque sentía nauseas en la mañana y uno que otro mareo durante el día, por regla general no se encontraba como un enfermo terminal o algo parecido.

En la noche del viernes, se encontraba sentado a la mesa, cenando, cuando comenzó a notar un ambiente tenso en la casa. El alfa le lanzaba miradas interrogativas a su hijo, y este se encogía de hombros como respuesta.

—Más les vale que comiencen a hablar— les aconsejó el felino mientras lamia la cuchara con la que le dio el último bocado al delicioso pastel que una de las hembras de la manada le había enviado.

—Mañana iremos de viaje— anuncio Namjoon concentrando toda su atención en el vaso vacío junto a su plato.

—¿A dónde iremos? — pregunto Jimin. Odiaba que le dijeran las cosas a la mera hora.

El alfa decidió intervenir, no era muy bonito ver a su hijo tan preocupado— No quisimos inquietarte—, trato de explicarse Kim— tu padre no se tomo muy a bien la noticia de tu acoplamiento con mi hijo.

Jimin miró uno y a otro, buscando alguna pista acerca de qué demonios estaban hablando esos dos— Era de suponerse que ha papá no le gustara, de seguro ese tigre chismoso le lleno el buche de piedritas.

—Es peor que eso— se decidió a hablar Namjoon. Tomando de la mano a su amor, la apretó entre las suyas—. Tu padre nos denuncio ante el Consejo de Cambia-Formas... Mañana debemos llevarte para que atestigües que estas esperando a mi cachorro y qué estas acoplado conmigo por tu propia voluntad... De negarnos, vendrán por ti a la fuerza.

—¡No! — grito Jimin, poniéndose de pie tan rápido que hizo que la pesada silla se estrellara contra el piso—¡Prometiste que no dejarías que nos separaran! — le reclamo a su pareja—ahora me dejaras solo otra vez.

Cuando estaba por salir corriendo del comedor, los brazos protectores de Namjoon lo rodearon por los hombros, atrayendo el cuerpo tembloroso del chico contra el suyo—No te abandonaré, aunque tenga que pasar sobre el consejo, yo te conservaré.

La mirada decidida del lobo tranquilizó en algo a Jimin— ¿Y si ellos deciden que debo regresar con mi papá?

El alfa se puso de pie, rodeando la mesa llego hasta donde su yerno— Por ahora trataremos de arreglar esto a la buena, el hecho de que estés preñado prueba que son pareja y eso es algo contra lo que nadie puede luchar.

—¿Pero si aún así ellos…?— le dirigió una mirada suplicante a su suegro.


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